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El Pop y el Rock


La música pop y rock en las décadas de 1960 y 1970.


El rock es un género que se originó en Estados Unidos proveniente del blues. En 1960, ya se había popularizado entre la población adolescente de la década anterior, con grandes figuras como Elvis Presley o Chuck Berry, y se había asentado como un fenómeno de masas, caracterizado por grandes campañas de publicidad, una enorme mitomanía por los músicos, guitarras eléctricas, vientos metales, ritmos enfocados al baile, y una fuerte connotación sexual y de rebeldía en las letras y actitudes sobre los escenario por parte de los músicos.

En la posterior década explotó comercialmente el concepto de banda de rock, con grupos como Credence Clearwater Revival o Cream, ambos americanos, pero sin duda los grupos con mayor impacto y que precipitaron el auge del pop fueron las bandas que pertenecieron a la llamada “invasión británica”, siendo los más importantes los Beatles y los Rolling Stones:


Los Beatles, grupo integrado por cuatro estudiantes de Liverpool, Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr; llegaron a alcanzar un éxito sin precedentes tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Durante los siete años que estuvieron juntos (de 1962 a 1969), establecieron las pautas que influirían en generaciones enteras de bandas, tanto a nivel estético, como publicitario y musical. En sus primeras canciones se aproximaban mucho a lo que se venía haciendo anteriormente, temas con solo dos acordes (dominante y tónica) e instrumentos típicos del rock. Pero progresivamente fueron experimentando con otros sonidos como la tanpura, el sitar, el mellotrón (uno de los primeros sintetizadores), e incorporando orquestas de cuerda (véase Eleanor Rigby) y creando canciones con mayor complejidad armónica y ritmos complejos y cambios abruptos de compás (véanse All You Need Is Love o Lucy In TheSky With Diamonds).

Los Rolling Stones, otro cuarteto formado originalmente por Keith Richards, Mick Jagger, Charlie
Watts e Ian Stewart, aparecieron poco después de los Beatles. También fueron de un rock más clásico al pop o al rock sicodélico (véase Ruby Tuesday), pero en menor medida, con un sonido más apegado al rock previo. Se caracterizaron por los solos de guitarra, la irreverencia en las letras e incluso las actitudes provocativas tanto sobre los escenarios como fuera de ellos, como en Satisfaction.

El movimiento hippie estuvo muy ligado a estos grupos, en especial al primero, y se frecuentaba el uso de drogas en los entornos de los músicos. Otros grupos y artistas como Led Zeppelin, Jimmy Hendrix (enfocado al virtuosismo en la guitarra), The Who, The Doors o Cream fueron también muy relevantes.

En la década de los setenta se continúa diversificando el género. Hablamos de cuatro ramas principales: el glam, el punk, el heavy metal y el rock progresivo.

El glam (de “glamour”) se caracteriza por dejar atrás el virtuosismo como parte fundamental de las canciones, que había llegado a un extremo en el que el resto de la canción pasaba a un segundo plano, y se buscaba un sonido agradable.

David Bowie fue figura indispensable. A principios de los setenta hizo glam rock, si bien a lo largo de toda su carrera experimentó con una gran variedad de géneros, canciones tanto complejas como más
comerciales armónicamente, instrumentos de toda clase, letras crípticas o típicas, grandes melodías, aspecto físico asombrosamente mutable… Adoptó varios alter egos distintos, relacionados a un momento concreto de su evolución musical, y asociados a un disco concreto y a una narrativa tanto en las canciones como en los conciertos. El más conocido fue Ziggy Stardust, un alienígena que desciende a la tierra (con la humanidad cerca de extinguirse) buscando sentirse aceptado, y que se convierte en estrella del rock para luego hacerse adicto a las drogas al no poder afrontar su inadaptación a pesar de la fama. El impacto de Bowie se extendió a la moda, al cine y a los derechos sociales, en particular a los de las personas homosexuales y “queer”.

En el punk, se alejaron de la estética hippie. Su apariencia era de ropas militares y crestas en el pelo. Las canciones, de carácter rebelde (Anarchy In The UK), incorporaban sonidos crudos, distorsiones, ritmos rápidos,
melodías enérgicas, y un aspecto general de descuido. En EEUU destacan The Ramones y en Inglaterra Sex Pystols.


En cuanto al heavy metal, sus características son: sonido envolvente y distorsionado, voz gutural, armonía modal, solos de guitarra virtuosísticos y ritmo rápido. Las canciones se escribían en torno a un riff, un patrón de guitarra o bajo, como un obstinato. Black Sabath, AC/DC, Van Halen, Metallica y Aerosmith fueron pioneros del heavy metal.

Por último, destaca el rock progresivo. Fue una evolución del rock sicodélico, como un intento de elevar el género a una mayor calidad artística, con técnicas compositivas y de instrumentación tomadas de la música clásica y el jazz, junto a letras de carácter filosófico.

Pink Floyd fue un grupo británico de rock progresivo formado por Syd Barret, Roger Waters, Richard Wright y Nick Mason, al que luego se le uniría el guitarrista David Gilmour, cuyos solos eran mucho más melódicos que virtuosos. En sus primeros discos hacían rock sicodélico, con grandes secciones instrumentales que podían alargarse hasta los 20 minutos de canción. El deterioro mental de Barret, que hizo imposible que continuara en el grupo, influyó gran parte de la producción musical de la banda, así puede verse en Shine On You Crazy Diamond, una suite instrumental en dos partes (al principio y al final del disco Wish You Were Here) con varios movimientos y dedicada a su antiguo amigo. En el disco Dark Side Of The Moon, dejaron atrás las secciones instrumentales (que luego volverían a retomar), e incorporaron nuevos recursos de producción como los relojes al inicio de Time, los sonidos

de cajas registradoras marcando el 7/4 de Money, e innovaciones en la armonía jazzística o como en la vocalización sin letra de The Great Gig In The Sky. Este fue uno de los primeros (de los muchos que acabarían haciendo, como Wish You Were Here o The Wall) álbumes conceptuales, pensados como una obra única que debe ser escuchada de principio a fin (muchas veces las canciones enlazan con las siguientes o incluso quedan inconclusas para ser terminadas al comienzo de la próxima pista), con un programa global, en este caso, la reflexión acerca de la salud mental, la depresión, el paso del tiempo y la presión social.

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